miércoles, 4 de julio de 2007

Organizaciones protestan contra femenicidio en Ciudad Juárez

El próximo jueves (5), organizaciones y movimientos sociales realizarán, en diversas ciudades del mundo, una protesta pacífica contra los asesinatos y desapariciones ocurridas en Ciudad Juárez y en Chihuahua. Las manifestaciones van a tener lugar frente a embajadas mexicanas, consulados y en otros edificios públicos del gobierno mexicano.

En Montevideo, Uruguay, Amnistía Internacional organiza una protesta frente a la Explanada de la Intendencia. En la ocasión, será entregada una carta firmada por decenas de personas que exigen del gobierno mexicano acciones concretas para terminar con los crímenes contra mujeres y niñas en Ciudad Juárez y Chihuahua. Los uruguayos también van a manifestarse contra la violencia doméstica en el país. En Roma, las Mujeres de Negro de Roma van a protestar silenciosamente igual como ocurrirá en Ciudad Juárez.

Para las organizaciones sociales, la falta de medidas concretas con el objetivo de terminar con los casos de asesinatos y secuestros hace dudar de la capacidad del gobierno mexicano para hacer realidad su retórica de derechos humanos. De acuerdo con números oficiales, 70 mujeres en Ciudad Juárez se encuentran desaparecidas. Otras fuentes revelan un número todavía mayor: cerca de 400 mujeres están desaparecidas desde 1993. Datos de Amnistía Internacional concluyen que, en los últimos diez años, 370 mujeres fueron asesinadas y por lo menos 137 habían sido agredidas sexualmente antes de morir.

Teniendo en cuenta esta situación, las organizaciones sociales exigen con urgencia una mayor actuación de las autoridades en la investigación de los casos. "La actuación de las autoridades competentes - ya sea por indiferencia o falta de voluntad, sea por negligencia o por incapacidad, no han promovido medidas para investigar esos delitos - han sido flagrantemente ineficaces durante los últimos diez años, y todo eso ha causado un sufrimiento aún mayor a sus familiares, lo que ha alterado su proceso de lucha", resaltan.

Fuente: Adital

Recordando a Piazzolla


Astor Piazzolla 11-03 1921/ 04-07-1992
El más importante compositor de música de Buenos Aires
Te extrañamos Astor.

martes, 3 de julio de 2007

JIM MORRISON please "Light my Fire "

1943-1971
Lector de Keroauc, Baudelaire y Rimbaud,
poeta y músico.
Te recordamos en el día de tu ida.

¡Cuántos chicos!

Vivir embarazada
Por Liliana Mizrahi* en Página 12


Mi abuela Lela tuvo 15 hijos, y muchos embarazos más que no llegaron a término, ¡pobre mujer!

Pasó 25 años pariendo y criando, criando y pariendo un hijo detrás de otro. Quince hijos, 2 muertos, 13 vivos, 10 varones, 3 mujeres y varios abortos espontáneos. Entre el hijo mayor (mi padre) y el hijo menor (mi tío) había 25 años de diferencia.

Mi abuela, casi siempre embarazada, trabajaba sin descanso hasta el último momento del embarazo. Hacía todo: fregaba la ropa, las ollas, la escalera, los pisos, hacía las camas, lavaba el baño, cocinaba, planchaba... hasta que se le rompía la bolsa, perdía el líquido amniótico y empezaban las contracciones, ahí preparaba el agua caliente, toallas, lo que fuera necesario para el parto, en su casa... mandaba llamar a la partera Esther, que vivía en Lanús y paría. Cuando mis tías fueron más grandes la ayudaban también (así dijo mi tía Raquel).

Después de parir, descansaba un par de horas y lo antes posible se levantaba para lavar todo lo que se había ensuciado en el parto y ordenaba la casa, incluyendo a la nueva criatura. Lavaba a mano, sin guantes de goma ni jabón en polvo, la clásica tabla de madera, pan de jabón en mano y probablemente agua fría. El bebé, rigurosamente enfajado en su cuna.

En algún momento mi abuelo abría la Biblia y surgía el nombre del recién llegado: Moisés, Esther, Salomón, Hezkia, Aarón, Raquel, María, José y otros más. Mi abuela levantaba al bebé para amamantarlo, lo cambiaba, lo enfajaba y otra vez a la cuna. No había mimos, ni paseos en cochecito, ni sonajeros y menos pañales descartables.

Mi abuela con el cabello cubierto con un pañuelo, como correspondía a la mujer de un rabino, no tenía ayuda de nadie, iba a la feria, cargaba las bolsas, subía la escalera cargada, limpiaba la verdura, limpiaba, limpiaba, todo debía estar limpio, bañaba a los chicos todos juntos y a la vez, preparaba la comida, pelaba las papas, cortaba la verdura, picaba la carne, el pollo (cuando había), les ponía la olla en la mitad de la mesa y todos juntos y a la vez metían la mano y untaban con el pan, mandaba los chicos a la escuela y... lo que tenía para decir, si tenía permiso, lo decía en árabe.
No había descanso, ni mucama, ni siesta, ni televisión, ni heladera, ni lavarropas, ni anticonceptivos.

Raquel me contó de cuando ella era muy chica. Recuerda un día de gran alboroto en la casa, ella se escondió para espiar y vio que ponían a mi abuela sobre la mesa, le abrían las piernas y Esther, la partera, con unos fierros, le sacaba algo de entre las piernas, salía algo de adentro con mucha sangre y lo ponían en una palangana. Quedó impresionada por este recuerdo y años más tarde comprendió que lo que había visto era un aborto.

En tanto esposa de un rabino, cumplía con una cantidad de normas y preceptos religiosos que, de antemano, ordenaban su vida y su tiempo. Debía alejarse de mi abuelo los días de su menstruación, dormía en otra cama y luego pasaba por el baño ritual cuando su período finalizaba. Sabía que no debía hablar. Si visitaban a mi abuelo, servía el café en silencio, como una sombra. No había lugar para opiniones propias, decisiones personales, ni para iniciativas. La autonomía estaba abolida. El deseo parecía no existir.

Cuando mi padre, de 25 años, le comunicó (en árabe) que se casaba, mi abuela a su vez le informó que estaba otra vez embarazada. Postergaron el casamiento porque no era cuestión de que el novio entrara al templo del brazo de su madre embarazada. Para esa misma época, mi tía Esther (que era la segunda hija) ya estaba casada y embarazada. Cuando fue a contarle a su madre que esperaba su primer hijo, mi abuela le contó que ella también estaba embarazada, casi del mismo tiempo.

Parece (me lo contó mi tía Mary) que fue una escena violenta de gritos y nervios, madre e hija embarazadas juntas y peleando desesperadas. Mi tía le pedía que se hiciera un aborto y se lo sacara, y mi abuela llorando se golpeaba el vientre enloquecida y furiosa. Los dos bebés nacieron. Mi tía Esther tuvo su primera hija, Susi, antes de que mi abuela pariera al que sería nuestro último tío, menor que su sobrina. El orden generacional quedó alterado para siempre.

Pasa el tiempo y mi abuela sigue pariendo. Los hijos crecen, los mayores se ocupan de los más chicos. Las que más ayudan son las hijas mujeres. Mi abuela sigue pariendo, lavando trapos y toallas ensangrentados de los partos, mi abuelo sigue sumergido en el estudio de la Torá y la Cábala, la comunidad lo consulta y visita, mi abuela obediente sirve el café en silencio. Mi padre iba al colegio hebreo y se las rebuscaba como podía para ganarse unas monedas, con el tiempo se hizo vendedor ambulante en los conventillos.

Mi abuela Lela nació en Damasco, Siria. A comienzos del siglo XX, su padre, mi bisabuelo, el señor Mauas, recibió una carta de Buenos Aires, donde le decían que un joven rabino de 22 años, llegado del Líbano para ocuparse de la comunidad damasquina de La Boca y Barracas, necesitaba esposa. El padre de mi abuela consideró que podía ser una oportunidad para su hija Lela. Envió una foto de la joven y ahí partió mi abuela solita, 16 años, muy joven, muy atractiva, muy alta, mucho cabello y ojos grandes. Llegó a Buenos Aires donde inmediatamente se casó con mi abuelo, el rabí Jacobo Mizrahi, que en ese momento era un muchachito estudioso, y luego se transformó en un hombre compasivo de la comunidad con ideas progresistas. ¡De no creer! Fundó una escuela de niñas porque consideraba que las mujeres también debían saber leer y escribir. Seguramente fue un líder comunitario muy amado, pero dudo de que haya sido un buen marido o un buen padre.

No se trataba de eso la vida en ese momento.

Mi abuela nunca aprendió a leer ni a escribir. Cocinaba como una diosa, tenía una mano extraordinaria para las especias y el punto exacto de la comida y una permanente expresión de cansancio en el rostro.

Pocas horas antes de morir, estuve con ella en la terapia intensiva del Güemes, me reconoció enseguida, me sonrió con ternura, yo con los ojos rojos y vidriosos. Me habló en perfecto castellano ante la mirada de asombro de mi tío Aarón, que era médico. Me dijo que estaba cansada de tantos chicos, tantos chicos y repetía ¡tantos chicos! Agarraba mis manos con sus manos venosas cargadas de fregados y fregados sin descanso. Cuando me fui, ella seguía repitiendo: ¡tantos chicos!

Te recuerdo con ternura, abuela Lela, ojalá estés descansando en paz después de tantas criaturas.

* Psicóloga y ensayista, autora de Mujeres en plena revuelta y La Mujer transgresora.

lunes, 2 de julio de 2007

DEDICADO A GARCÍA MÁRQUEZ

Cuba dedica programa de verano a Gabo

AFP
La Habana. Cuba dedicará durante el verano un programa cultural sobre la obra del escritor colombiano Gabriel García Márquez, con proyecciones de filmes, presentaciones de libros y coloquios, informaron este lunes los organizadores.

El programa Gabriel García Márquez: Ruta por nuestra América, se desarrollará en julio y agosto en La Habana Vieja, y forma parte del proyecto Rutas y Andares, auspiciado por la Oficina del Historiador de la Ciudad.

Entre las actividades habrá una conferencia sobre las relaciones de García Márquez con la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano y la Escuela Internacional de San Antonio de los Baños, de las cuales es fundador.

También un ciclo de cine con títulos como Eréndira (1983), Un señor muy viejo con unas alas enormes (1988), El coronel no tiene quien le escriba (1999) y Milagro en Roma (1988), según los organizadores.

Además se desarrollarán varios coloquios sobre temas como Simón Bolívar visto por García Márquez, la violencia en la obra del escritor y su relación con el periodismo.

Fuente: La Jornada

ABUELAS DE PLAZA DE MAYO: UN NIETO MÁS Y YA SON 88

Abuelas de Plaza de Mayo anunció el hallazgo del nieto número 88

Se trata de una mujer de 30 años, llamada María Belén, que vive en Córdoba y es hija biológica de un matrimonio de desaparecidos. Según explicó la jueza Servini de Cubría, había sido adoptada "legalmente y de buena fe por un matrimonio".


La jueza federal María Servini de Cubría y la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, anunciaron esta tarde la recuperación del nieto número 88, en la búsqueda de bebés secuestrados por la última dictadura.

En una conferencia de prensa ofrecida en Tribunales, informaron que se trata de una mujer de 30 años, hija biológica del matrimonio Taranto- Altamiranda, desaparecido durante la última dictadura.

La joven se llama María Belén, vive en la provincia de Córdoba y fue "adoptada legalmente, de buena fe por un matrimonio", informó la jueza.

Fuente TELAM

EL CAPELLÁN ASESINO Y LA JUSTICIA TERRENA

El Genocida Von Wernich a Juicio Oral

El 5 de julio comenzará en La Plata el juicio oral y público contra el ex capellán de la Policía bonaerense Christian Federico Von Wernich. Está acusado por su participación en 7 homicidios, 31 torturas y 42 privaciones ilegales de la libertad durante la última dictadura militar en cinco campos de concentración del "circuito Camps" (circuito represivo dependiente de la Jefatura de Policía de la provincia de Buenos Aires): Arana, Brigada de Investigaciones y Comisaría 5º, todos del partido de La Plata, así como “Puesto Vasco” (en Bernal), el “Pozo de Quilmes” y el COT 1 de Martínez.

Von Wernich no fue un cura más. Fue un suboficial inspector de la bonaerense, que haciendo uso del poder que la Iglesia y la Policía le concedieron torturó y asesinó a los detenidos ilegales y amenazó y extorsionó a sus familiares.

El juicio estará a cargo del Tribunal Oral Federal Nº 1, el mismo que el año pasado llevó adelante el juicio contra el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz. Las audiencias se desarrollarán los días lunes y jueves a partir del 5 de julio y hasta el 13 de septiembre, en la Sala de Audiencias del 1º piso del edificio de los Tribunales federales, ubicado en 8 y 50, en La Plata. Están previstas 16 audiencias, durante las que se escuchará el testimonio de 123 personas, que comenzarán a declarar a partir del martes 10 de julio (fecha modificada a partir del feriado del lunes 9 de julio).


JUÁREZ: ¿la justicia para cuándo?

Feminicidio, víctimas y delitos
Las chicanadas de la PGR
Servando Pineda Jaimes en Nuestras hijas de regreso a casa

Con el sigilo propio de una caja negra, más que de la caja de cristal que se pregona en los tiempos de transparencia, la Procuraduría General de la República (PGR) se encuentra a un paso de torcer la ley en el proceso que en breve iniciará, de compensar económicamente a las familias víctimas del feminicidio en Ciudad Juárez, por el daño sufrido al haberles asesinado a una de sus integrantes.

Nada tendría que objetarse a tan noble acción, a no ser por la forma en que pretende hacerlo la PGR, que ha optado por hacer caso omiso a las disposiciones marcadas por la ley, para imponer sus propios criterios, tratar de darle carpetazo al asunto lo antes posible y así acallar las críticas internacionales en torno al tema del feminicidio en Ciudad Juárez, lo que amenaza con provocar un enfrentamiento con el Congreso de la Unión, que a este respecto difiere totalmente de la dependencia federal, lo cual podría entrampar la entrega de dinero a las familias de las víctimas.

El punto de divergencia radica en la forma de visualizar la solución al problema: Mientras para la PGR todo se reduce a la entrega de una cantidad determinada de dinero por cada mujer asesinada, el Congreso de la Unión quiere ir más allá y exige que el Estado mexicano asuma y reconozca su responsabilidad no sólo histórica y política, sino jurídica en torno a este caso. Dicho de otra manera, para la PGR los asesinados de mujeres en Ciudad Juárez se traducen en pesos y centavos, mientras que para los y las legisladoras, se trata de ir más allá, no sólo encontrar a los asesinos, sino castigar –al nivel que sea- a quien desde una responsabilidad pública no cumplió con su cometido para garantizar un principio elemental de los derechos humanos: el derecho a la vida.

Antecedentes

Los ejemplos respecto a la forma en que la PGR ha intentado retrasar la solución a este problema son variados. Por ejemplo, con fecha 20 de noviembre de 2004, la Cámara de Diputados contempló que para el Presupuesto de Egresos de la Federación correspondiente a 2005, se debían entregar 31 millones de pesos a la PGR para que esta dependencia creara un “Fideicomiso para la reparación del daño a familiares de mujeres asesinadas en Ciudad Juárez”, que finalmente quedaría integrado por la aportación de varias fuentes: 25 millones del Gobierno Federal y 5 millones más del estatal para hacer un gran total de 61 millones de pesos.

Sin embargo la PGR, lejos de acatar la disposición de crear un fideicomiso para la reparación del daño como se le ordena en el Presupuesto de Egresos aprobado por el Congreso de la Unión, decidió crear un “Fondo de auxilio económico a familiares de las víctimas de homicidios de mujeres”, con un Consejo Asesor de vigilancia, el cual fue fundamentado con base al acuerdo número A/131/05 del Procurador General de la República, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 31 de mayo de 2005. Esto es algo muy distinto, porque una cosa es reparar el daño y otra simplemente dar un auxilio económico a familiares de las víctimas.

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Un viaje a la RDA

Un hotel berlinés invita a viajar en el tiempo y catapultarse a la estética de la RDA, con todo el correspondiente kitsch y encanto nostálgico. La idea ha resultado un acierto desde el punto de vista capitalista.

La decoración del lobby lo dice todo.

El retrato de Erich Honecker, el último gobernante de la desaparecida República Democrática Alemana, iba a tener un lugar de honor en cada dormitorio. Esa era la idea original. Pero tanto entusiasmo despertó su imagen entre los huéspedes, que muchos de ellos optaron por llevárselo de recuerdo, dejando de paso testimonio de lo que piensan de la propiedad privada. De alguna forma, cuadra con el espíritu del Ostel (Osten significa en alemán Este), que invita a zambullirse en la atmósfera de la RDA.

Micrófonos incluidos

Por 59 euros se puede alojar en la "suite de la Stasi", el servicio de inteligencia germano oriental. Dicen que los micrófonos vienen incluidos. Para los que no tienen inclinaciones al espionaje, resulta más atractiva la opción de pernoctar en una construcción prefabricada, fiel al estilo de la Alemania del Este. 38 euros cuesta una noche en este tipo de habitaciones, en las que se puede instalar también una cama plegable adicional para los niños.

Pero donde mejor se aprecia el verdadero espíritu colectivista de la época es en el "campamento de los pioneros". Por la módica suma de 9 euros se puede dormir en uno de los camarotes de esta sala, habilitada para 6 personas.

Emulando a Goodbye Lenin

Los encargados afirman que no dan abasto. Las reservaciones llueven desde que se inauguró el peculiar hotel en la emblemática fecha del 1 de mayo. La propuesta es todo un imán para nostálgicos y curiosos, que tienen allí la posibilidad de husmear en una realidad ya desaparecida. Como el diligente jovencito de la película Goodbye Lenin, los dueños del hotel se esmeraron por encontrar muebles y todo tipo de objetos de aquellos años para alhajar el establecimiento. El resultado es, sobre todo, auténtico, según opinan los que vivieron en carne propia el comunismo germano oriental.

La decoración espartana, fruto del minimalismo forzoso a que la RDA sometió a sus ciudadanos, los tapices murales con diseños en todas las gamas del ocre y el verde oliva, los espacios funcionales y hasta la oferta culinaria: todo revive tica de la época en que el Muro de Berlín impedía a los alemanes orientales caer en tentaciones capitalistas y los mantenía aferrados a sus propios productos. Una selección de estas reliquias se puede adquirir también en el hotel, como jarritos de plástico de fabricación local, bolsitas de detergente originales o monedas de chocolate con la apariencia de las monedas de Marcos Orientales que circulaban en esa parte de Alemania. La tienda del Ostel ofrece también afiches de Erich Honecker, en vista de la gran demanda.

DW-WORLD.DE - DEUTSCHE WELLE

Facundo Cabral: Sólo debes hacer lo que amas

Por Ana María Carvajal, El Comercio, Ecuador.

Lo que era una sospecha para el público fue confirmada por Facundo Cabral, la noche del viernes: los Cabral también podrían hacer de las suyas en Macondo, mientras los Buendía estuviesen de gira con Facundo.

A esa resolución llegaron un día el cantautor argentino y el escritor colombiano Gabriel García Márquez, cuando por coincidencia se vieron en un aeropuerto.

Aunque el pacto quede en las palabras, invita a imaginar. Y no es difícil, menos aún si uno escucha las historias de Cabral sobre sus parientes y otros habitantes del lugar donde vivió su infancia.

En su familia había de todo. Estaba la Abuela, por ejemplo, a quien le extrañaba que algunas mujeres guardaran su virginidad como un tesoro: “¿Qué es eso de andar escondiendo lo que el Señor te dio para compartir?”, decía, en aquel pueblo sin nombre que Cabral pinta en su memoria.

El concierto del viernes hizo viajar a los presentes a un lugar chiquito, pintoresco, de calles de piedra, con una plaza llena de árboles y una pileta al centro, justo al frente de la iglesia. Por ahí seguro paseaban Teresa, el padre, el sacristán, el abuelo, el tío Pedro...

Puede que el pueblo no sea como uno lo ve, con los ojos cerrados, pero ahí radica la magia de escuchar hablar y cantar a Cabral junto a su guitarra, que él define como su “conciencia externa”.

Al inicio, Cabral contó su paso por la India, su amistad con la Madre Teresa de Calcuta y cómo desterró de su vida tres palabras: compromiso, responsabilidad y deber. “Si haces lo que no amas, por más que trabajes ocho horas al día sigues siendo un desocupado”.

La del viernes fue una noche para acompañar a Cabral en sus recuerdos. Estaba la anécdota de su madre, quien una vez rechazó una agenda que le regaló Jorge Luis Borges. Agradecida por el detalle se la devolvió porque no la usaría: “¿Para qué quiero yo una agenda si sólo hago lo que amo?”.

Ella misma le dijo que no odiara a su padre por haberse ido. “No era tan inteligente, seguro se perdió”, le dijo, y así le ahorró varios años de psicoterapia.

En Mar del Plata, donde subió a un escenario por primera vez, el 1 de enero de 1960, conoció a su padre, que lo esperaba, cuando Facundo tenía 46 años.

Cabral confesó no tener casa, tampoco mujer. No tiene yate porque sus amigos también lo tienen. En resumen, se define como un vagabundo “first class”.

El cantautor también resolvió una duda, cuando vio el teatro lleno: “Esto confirma lo que siempre sospeché: nos queremos, por eso nos juntamos”, dijo, al tiempo que dejó caer un consejo: “Que no nos distraigan las noticias”. Se preguntó por qué se sufre tanto en Quito si cae la bolsa de Hong Kong. “El exceso de información ya es obra de deformación”, concluyó.

Dice que nació cuando tenía 16 años y conoció a Jesús y que no entiende la guerra en la ciudad santa, donde nacieron él, su hermano, y también Mahoma. De tanto no entender cosas, quiso cambiarlas y creyó en la revolución.

Se convirtió en artista por coincidencia y dice que su canción no tiene apuro: “No canto por cantor, sino que digo por hombre”.

Para los incrédulos tiene respuesta: “Fui analfabeto hasta los 14 años, por eso cuando me dicen ‘no puedo’, yo les digo ‘no jodas”.

Todo esto mientras interpretaba temas como "Vuele bajo", "Yo no vendo, yo no compro", "Me dijeron por ahí...", y contaba que vino para decir gracias a los quiteños, por ser sus compinches.

Al final, pintó imágenes de la otra vida. “Allá nos vamos a ver”, dijo, antes de la despedida.

Cree que puede entrar a los récords Guinness por sus ocho extremaunciones y dice que algunos lo han llamado ‘Cabral, el inmortal’. Pese a ello, está preparado para irse. Quiso despedirse como hace muchos años se presentó, cantando su tema bandera, "No soy de aquí ni soy de allá".