domingo, 31 de octubre de 2010

Tiempos

EL INTELECTUAL QUE NO SE COMPROMETE CON SU TIEMPO, ES UNA CONTRADICCIÓN ANDANTE
Rodolfo Walsh

sábado, 30 de octubre de 2010

Cada Día...

Por Mauro González Diez*
Podemos perder a alguien.
es la vida, dicen.
La muerte arrebata seres, ilusiones, esperanzas.
Las más terribles de reponer son las del Pueblo. Ese que trabaja, que se esfuerza, que peregrina en busca de salir de la exclusión.
¿Encarnó Néstor Kirchner esa ilusión?
No sé, las demostraciones de amor de su pueblo han sido increibles. No hubo un funeral así desde la muerte de Juan Domingo Perón. Como si no hubiera perdido en las legislativas hace poco más de un año, como si las alianzas de la derecha, la oligarquía y los capitostes del campo hubieran tenido solamente un efecto breve. La Argentina sabe de eso, de efectos breves, de muertes largas. De amigos y traidores. Y no sólo en política.
Hay mucho desclasado queriendo negar su origen, hay mucho hijo de carbonero, verdulero o soldador avergozando de su origen, DESCLASADO le llamamos aquí.
Y ese desclasamiento lleva a cometer las más abyectas traiciones, cuando un desclasado envidia, traiciona a sus amigos, a los que le brindaron su mesa, su casa y le compartieron sus ilusiones.
El desclasado no acepta un No por respuesta. Cree que es brillante, que sabe mucho, que tiene estilo y es un infeliz que envidia a todos y a todo.
Si eso pasa en la vida diaria, si hay que cuidarse las espaldas de un amigo, compinche, par, compañero al que le abriste tu corazón, cuánto más habrá que cuidarse cuando los intereses son grandes. Cuando hay algo para repartir, cuando el poder desea ser poder eterno.
Es muy pronto para evaluar, los efectos de la muerte de ex presidente, y por suerte no hay que vender diarios y por ello decir las imbecilidades de la Nación (oligarca y golpista) de Clarín (cuya dueña escapó del país con semiplena prueba de haberse apropiado de dos niños durante la dictadura y de robar Papel Prensa con sus socios anteriormente nombrados)
Pero el pueblo se repone, es un colectivo extraño, hecho de hambre y olvidos, de anhelos y frustraciones, de miseria y golpes.
Ojalá Argentina no sea sacudida por los que conspiraron en 1989 y 2001, por los que asesinaron a los militantes, por los que se llevaron los ahorros de la gente con frases que todos recuerdan. Ojalá podamos confiar, ojalá no volvamos a ver cómo nos traiciona quien se decía "amigo".
*Abogado, especalista en ciber derecho, penalista.
GRACIAS MAURO, POR LAS PALABRAS Y POR TU TRABAJO

ADIOS II











ADIOS


excelente foto del diario La Nación que no por conservador, antilatinoamericano y golpista, se pierde una cuota de demagogia, aunque el llanto sea verdadero...

EVO MORALES, LEAL E INFALTABLE EN LA DESPEDIDA DE NK


PIÑERA Y CHAVEZ ACOMPAÑAN A CFK


SI ALGUN TRASNOCHADO PIENSA QUE REGION TIENE VUELTA ATRAS, DESPIDASE DE ESA IDEA, SOLO LOS NECIOS O LOS OLIGARCAS PUEDEN PENSAR QUE LATINOAMERICA ES IMPOSIBLE...

LULA, UN GRANDE DESPIDE A NÉSTOR KIRCHNER

OJALA PUEDAS SER EL PRÓXIMO SECRETARIO DE UNASUR

viernes, 29 de octubre de 2010

NÉSTOR KIRCHNER, MORIR EN LA BATALLA

Los muertos que vos matáis

Por Eduardo Aliverti
EN PAGINA12

No quiero escribir desde el resentimiento, aunque siento que, en realidad, el verdadero rencor es el de aquellos a cuyo cinismo apuntará. Algunas cosas hay que sacarlas bien de adentro bajo pena de traicionarse a sí mismo si acaso, por razones de ¿elegancia? periodística, de ser modesto con los conceptos en horas de dolor y de respeto, se las guarda. Supongo, además, que varios de los conceptos a verter serán parecidos y hasta idénticos a muchos de los que acompañan las opiniones de esta edición. Mejor. Uno se sentirá reforzado con la gente, los colegas de este diario, y otros, que piensan igual o muy parecido y habrán escrito en consecuencia. En momentos como éstos, lo que justamente hace falta es juntarse más que nunca con la gente que piensa y dice y pregona como uno. Ayer, a muy poco de conocerse la noticia, me tocó encabezar la transmisión especial de AM 750. Muchos testimonios, mucho oyente, mucho correo, muchas sensaciones. Uno tiene en esto demasiados años de entrenamiento auditivo, de saber reconocer las entrelíneas de las declaraciones, de descubrir qué hay detrás de los tonos de voz y hasta de cada inflexión. Y entonces percibe, registra enseguida, no se le escapan ni las respiraciones. Percató en consecuencia la angustia auténtica de la gente común que llamaba a la radio; la que conforma lo definible desde hace un tiempo como la “minoría intensa” de la sociedad, contra la presunta mayoría invertebrada que está festejando la muerte de Kirchner. Sin embargo, a la par llamó la atención de quien firma la cantidad de llamados del tipo “no soy peronista, no soy kirchnerista, no quiero a este gobierno, pero...”. Ese pero. Ay, ese pero. Cuánto que hay en ese pero de “me parece que me di cuenta ahora, con la muerte, de que no hay nada real mejor que esto, por más que no me guste”.

Sea así o más o menos así, esa gente, esos peros, se sintieron legítimos, audaces, compungidos. Atención con esa tomada de nota de que ahora se corre peligro de retroceder, tanto que lo putearon. No tengo cómo justificar la elevación de los llamados a una radio a la categoría de sondeo representativo... salvo por eso del oído entrenado, de la medición automática de percepciones. Y también como quiera que sea, en cualquier caso es mucha gente con una honestidad intelectual, o sentimental, infinitamente mayores que las disfrazadas por los temporarios acomodaticios de las condolencias. Cobos, traidor, capaz de decir que se nos fue un gran líder. Andate Cobos, por favor. Andate. Pero no del Gobierno del que formás parte a la vez de denostarlo. Andate a tu casa, directamente. Por un instante de tu vida tené mínima conciencia del ridículo. Sólo eso, Cobos. Sólo eso. Vos y todos los demás que ahora descubrieron en Kirchner al tipo que llevaba la política en la sangre, al militante tiempo completo, al apasionado que deja un vacío enorme, al hombre de convicciones. Vos y todos los demás que hasta las 10 de la mañana de ayer definían esos flamantes méritos del muerto como la expresión del crispado que violentó a este país, del autoritario que nos volvió a las catacumbas de los ’70, del enajenado que nos lleva al caos institucional. Y vos, Van der Kooy, que a los veinte minutos de la muerte ya tenías subida tu columna gozosamente mal disimulada. Y vos, Fraga, Rosendo Fraga, asesor de Viola, del general Viola, del asesino Viola, que te permitiste elevar, con el muerto fresco, las condiciones a las que debe sumirse Cristina ahora que puede ejercer el Poder. Vos, Fraga, venís a cerrar el circuito que inauguró José Claudio Escribano, el mandamás de La Nación, cuando apenas asumido Kirchner en 2003 le puso en tapa el pliego de bajezas a que debía rendirse si quería completar el primer año de mandato: reacomodar las relaciones con el FMI, amnistiar a los milicos, romper con Cuba. Con Kirchner inaugurado, primer pliego. Con Kirchner muerto, también enseguida, el segundo: que Cristina se saque de encima a Moyano, a Moreno y a quien haga falta para demostrar que no es igual que el marido. Hasta un tipo de derechas como Federico Pinedo, pero con sensibilidad perceptiva –digamos que un caballero– le dijo al aire al suscripto “y, sí, es un poco apresurado el análisis”.

Pero no, no es apresurado. Son sus instintos más bajos, más pornográficos, de intereses de clase. Cabe reconocerles su impudicia explícita. E incluso prodigarles el reconocimiento de que además de ser así son inhábiles para solaparlo. Dejan todo más claro. Ese es, quizás y no importa si por convencimiento o por lectura especulativa de la realidad al cabo de 2001/2002, el legado más interesante y efectivo que deja Kirchner. Por las razones íntimas que fueran, partió aguas. Obligó a ponerse de un lado o de otro, cuando ya parecía imposible que la pasión política se reinstalara en la Argentina devastada de la rata. Más aun, por estas horas también se desnudan como de cocodrilo feroz las lágrimas y lamentos de quienes se allanaron a hacerle el juego a la derecha con chamuyo de izquierda cinematográfico-nacionalista. ¿Y por qué eso también es símbolo? Porque esa partida de aguas que significó y significa esta rara pero apasionante experiencia también compelió a que cada quien mostrara su vocación de poder. Algunos de la derecha explícita sacaron los tanques mediáticos, pero otros de la izquierda piripipí copiaron a Carrió, compararon a Kirchner con Menem y hace unas horas se manifiestan condolidos ¿de qué? ¿No es que eran iguales?

Por unas semanas como muchísimo, si es que se aguantan, el establishment más concentrado, el gorilaje recalcitrante y sus funcionales nac&pop se llamarán a silencio de expectación. Concluido el duelo de las buenas formas, medirán cuánto tiempo se requiere para que seguir atacando no se les vuelva boomerang. Tensarán que Cristina puede usufructuar, o que le serviría, la imagen de mujer enhiesta en medio de un drama de todo tipo, sola contra todos. Y encima, en medio de ese karma que los sigue regenteando: sus candidatos son horribles, no se les cae una idea alternativa convincente y están a años luz de potenciar a algún referente que demuestre capacidad de mando.

Si lo piensa bien, la derecha atraviesa un problema con la muerte de Kirchner: él venía a ser una suerte de reaseguro para continuar insistiendo contra el “aplastamiento de las instituciones”, el “clima de confrontación”, la “división de la sociedad” y todo el resto de pelotudeces tras cuyo parche se oculta, pésimamente, que no aguantan la afectación de emblemas con que sintieron tocados su alma y su culo. Y la de ciertos privilegios que manotearon sus bolsillos.

Ayer a la noche, el clima de congoja cedía lugar a una efervescencia, tan contenida como callejera, que detrás del dolor avisaba lo siguiente: si hay lugar de retrocesos en lo recuperado para los intereses populares, no les va a resultar fácil. La potencia política de Kirchner ya no estará, Cristina es candidata única y habrá que comprobar si su estoicismo aguanta la presión. Pero es irrebatible que queda una fuerza muy considerable que, cualesquiera sean los avatares electorales, no permitirá así nomás que se vuelva para atrás en ciertas conquistas que a la vuelta de la esquina eran extravíos utópicos.

En síntesis, eleven neo-pliegos de condiciones, festejen, gorileen, viven a las coronarias de Kirchner como antes a sus carótidas y al cáncer de Eva, supongan que se acabaron la ley de medios y que la yegua no debería soportar semejante tensión. Pero, por las dudas, uno les aconsejaría que adviertan la ya masa de gente joven politizada y movilizada y el número de los que se plantean lo que hay enfrente de lo que putean.

NÉSTOR KIRCHNER: IMPERIALISMO Y CULTURA

Un agradecimiento tardío



Mauricio Kartun - Página 12



Tras más de veinte años de militancia en el peronismo tiré la toalla finalmente un día en los ´90 menemistas. Tanto dolor, tanta sangre, pensaba algo avergonzado, para terminar en esto. Y me fui con varios otros intentando dar un portazo que entre la bulla de odaliscas y los escapes de Ferrari nadie escuchó y al que nadie le dio demasiada bola.

Me consolaba la angustia imaginando a esas dos décadas de compromiso como tránsito hacia otra cosa. Y a ese pensamiento que me había apasionado -a sus ideólogos, a sus intelectuales- como pasillo, como fracaso que abriría otro sueño alguna vez. Me enfrié. Y un día que la biblioteca por causas naturales colapsó, ciertos estantes cada vez más polvorientos -esos de Hernandez Arregui a Cooke- bajaron al estante del piso, ese al que los años y su cintura te hacen visitar solo cuando es necesario. Hago acá la confesión y el mea culpa.

Pasaron pocos años. Un día, cuando todo parecía haber quedado así, desde el sur apareció este tipo. "Somos hijos de las Madres de la Plaza", dijo. Después hizo descolgar el cuadro del dictador. Y se paró derecho frente a los que todos se agachaban. Entre tanto político domesticado, entre tanta despreciable mascotita del poder económico apareció de la nada un chúcaro al fin que aquel sueño necesitaba.

Una mañana gracias al tipo me encontré hojeando de nuevo la geocultura de Kusch. Al día siguiente subí de nuevo en culposo silencio todos sus libros a la altura de la cabeza que es donde están los que te importan.

Un agradecimiento íntimo y tardío a Nestor Kirchner, el que le devolvió a mis libros su estatura. Su dignidad. El que me devolvió a mí esta fe por el presente y esta pasión rabiosa por su futuro.

jueves, 28 de octubre de 2010

NÉSTOR KIRCHNER, 1950-2010- MORIR COMO UN MILITANTE



Por Andrea Recúpero
para Tiempo Argentino

Dolor en todo el país por la muerte del ex presidente Néstor Kirchner
Publicado el 28 de Octubre de 2010
La noticia conmocionó a oficialistas y opositores. Una multitud se congregó espontáneamente en Plaza de Mayo.
La muerte interrumpió la trayectoria del político que en 2003 logró rescatar a la Argentina de la peor crisis de su historia desde el retorno de la democracia. Del mandatario que el 24 de marzo de 2004 pidió al entonces jefe del Ejército, Roberto Bendini, que descolgara los cuadros de los dictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone que se exhibían en el Colegio Militar y del militante que en su último discurso público pidió a los argentinos: “No dejemos que nos dividan.” El ex presidente Néstor Kirchner murió ayer en El Calafate a las 9:15 de un paro cardiorrespiratorio. El titular del Partido Justicialista tenía 60 años y en ese momento estaba en su residencia santacruceña junto a su esposa, la presidenta Cristina Fernández, quien lo acompañó cuando fue trasladado de urgencia al Hospital Formenti, donde lo sometieron a tareas de reanimación, sin resultados.
La noticia trascendió en minutos y se confirmó antes de las 10. La muerte interrumpió también una jornada que se proyectaba tranquila por la realización del Censo Nacional de Población en todo el país. Apenas dos horas más tarde del inicio de la encuesta de hogares, el país reaccionaba conmocionado y dolorido ante la muerte del ex presidente. En un gesto espontáneo, organizaciones sociales y de Derechos Humanos convocaron desde muy temprano a una movilización en Plaza de Mayo para manifestar el dolor por la muerte del líder justicialista. La marcha que había sido convocada para las 20 comenzó mucho antes y se convirtió desde la media tarde en un incesante desfile de personas que se acercaron al centro de la ciudad para manifestar su pesar.
Los dirigentes oficialistas declararon estar “golpeados por la muerte del amigo”. El diputado Agustín Rossi, muy conmovido, destacó que Kirchner fue “el presidente que sacó a la Argentina de su peor crisis”, mientras el titular de la GGT afirmó que “para los trabajadores, después de Perón y Evita viene Kirchner”. La central obrera emitió también un comunicado de respaldo a la gestión de Cristina Fernández.
Desde la oposición, el mensaje unánime fue de condolencias. Por un día, las diferencias políticas quedaron en segundo plano y los referentes partidarios de las fuerzas opositoras destacaron la fuerza con la que Kirchner defendía el modelo del país en el que creía y por el que militaba desde su juventud.
Algunos dirigentes que trabajaron codo a codo con el santacruceño durante su presidencia y que actualmente militan en la vereda opositora, como el ex gobernador bonaerense Felipe Solá, el ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, reivindicaron los logros de su gestión y se mostraron profundamente afectados por la noticia.
Los principales líderes del mundo lamentaron la pérdida de un “líder de la democracia que logró la recuperación de la economía argentina”. El presidente estadounidense, Barack Obama, el ruso Dmitri Medvédev, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon y todos los mandatarios latinoamericanos enviaron sus condolencias a la presidenta y a los argentinos.
Según el parte médico firmado por los médicos Luis Buonomo y Benito Allen González, el secretario general de la Unasur murió “como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio no traumático, que no respondió a las maniobras de resucitación básicas y avanzadas”.
Este año el ex presidente había sufrido dos descompensaciones por las que fue internado de urgencia. La primera fue el 7 de febrero, cuando lo intervinieron por una obstrucción en la arteria carótida derecha. Y la segunda, el 11 de septiembre último, cuando debió ser sometido a una angioplastia para destaparle una arteria y colocarle un stent.
Los primeros problemas de salud de Kirchner trascendieron durante su presidencia, debido a una dolencia intestinal que lo obligaba a llevar una dieta estricta, vida sana y gimnasia diaria. Sin embargo, por su personalidad y sus responsabilidades, el ex mandatario atravesaba casi a diario situaciones de estrés y tensión que no lo favorecían.
Incluso en 2008, en plena crisis del campo, sufrió una descompensación y debió ser atendido en una clínica privada.
En las últimas semanas, los médicos le habían recomendado que descansara y dejara de lado sus compromisos partidarios para bajar los decibeles y recuperarse tras el último stent. Sin embargo, el ex mandatario no atendió las recomendaciones de los especialistas y 72 horas después de ser sometido a esa intervención reapareció en un acto de la Juventud Peronista en el Luna Park.
El gobierno nacional decretó tres días de duelo y decidió que el cuerpo del líder justicialista sea velado desde hoy, a partir de las 10, en la Galería de los Patriotas Latinoamericanos de la Casa de Gobierno. El subsecretario de Medios, Alfredo Scoccimarro, fue ayer el encargado de transmitir a la prensa las decisiones de gobierno vinculadas a la muerte de Néstor Kirchner.
La presidenta y los funcionarios del Gabinete nacional pasaron la primera jornada de duelo en la residencia Los Sauces de El Calafate, adonde llegó –por la noche– la hija del ex mandatario, Florencia, quien reside en Nueva York. Muchos vecinos se acercaron hasta el lugar para dejar ofrendas, velas y mensajes dedicados al ex presidente, cuyos restos serán inhumados el sábado en el cementerio municipal de Río Gallegos.
El viernes pasado Kirchner compartió con Cristina el último acto al que asistió. Fue en Chivilcoy, al cumplirse el 156° aniversario de esa ciudad bonaerense. Fue su última aparición pública. Poco después, el viernes, viajaron a Santa Cruz. Estuvieron en Río Gallegos y luego se trasladaron a El Calafate donde se quedaron hasta ayer, porque la presidenta tenía una angina viral. Kirchner estaba preocupado por la salud de Cristina, confiaron a este diario sus allegados. Era de esas personas que enfrentan sus propios límites. Pura pasión. Un militante.